El efecto Pigmalión
Me encontre estos dias en el messenger con una compañera de la uni y me conto que estaba haciendo un estudio y varios experimentos acerca del efecto pigmalion y me parecio interesante contarles un poco de que va...
Basicamente se deduce que aquellas expectativas y confianzas que los demas tengan acerca de nosotros, o que nosotros tengamos hacia los demas nos predetermina para hacer ciertas cosas, es actuar en base a las expectativas del otro, las acciones suelen realizarse porque son altamente deseadas y este deseo en si mismo las atrae.. algo asi como que el cuerpo sigue a la mente, el ejemplo mas clasico que suelen usar es el de un caminante que se encuentra una bifurcacion en el camino y cada lado de la bifurcacion llega aun pueblo diferente le pregunta a un paseante que como es la gente de cada pueblo y el paseante le dice que los de la izquierda son muy amables y colaboradores que el pueblo es maravilloso y la gente lo mejorcito que hay (cosa que no es para nada cierto pues en el pueblo todos son huraños y amargados) y le dice que en el de la derecha toda la gente es insufrible, egoistas y tacaños (cosa que no es cierta tampoco, en el pueblo se reposa armonia y tranquilidad y su gente es maravillosa)... el caminante claramente escoge el camino de la izquierda asi que cuando llega esta predispuesto a dar una oportunidad a la gente huraña y los encuentra maravillosos, en cada calle va contando qeu a lo lejos se escucha acerca de la amabilidad del pueblo y consigue con eso que sus habitantes cambien su manera de ser, es el principio justo de la profecia autocumplida... es un deseo qeu se cumple a si mismo.... las expectativas acerca de otro afectan tanto la conducta del sujeto que este tiende a confirmarlas... o quien no ha dicho... yo a mi novio ni le pido el favor porque seguro que no me ayuda para descubrir sin sorpresa que no nos ayudaron....
os dejo otro ejemplo y os animo a usarlo en vuestras vidas y porque no... en vuestras dietas
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Extracto de Gabriel García Marquez
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación.
Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: 'No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo'. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: 'Te apuesto un peso a que no la haces'. Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta: 'es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo'.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mama, feliz con su peso y le dice: Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto. ¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice: No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al carnicero: 'Deme un kilo de carne', y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado'.
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice: 'mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas'. Entonces la vieja responde: 'Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...' Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde.
Alguien dice: ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? ¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! Sin embargo, dice uno, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor. Sí, pero no tanto calor como hoy. Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: 'Hay un pajarito en la plaza'. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito. Pero señores, dice uno, siempre ha habido pajaritos que bajan aquí. Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: 'Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos'. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: 'Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa', y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado:
¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?
 "No puedes remar solo con el remo de las expectativas de los demás (irías en círculos), sino que tienes que remar también con el remo de como te ves tu... Aprende a ser lo que eres y aprende a renunciar de buena gana a lo que no eres"... Henry Frederic Amiel
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