-Es importante mentalizarse, no desanimarse ni pensar que la palabra "dieta" será todo un sacrificio. De esta manera, cambiemos entonces ese nombre que tan poco nos gusta y tanto nos desmoraliza, a partir de ahora diremos que estamos con nuevos hábitos de alimentación.
-Piensa realmente lo fácil que resulta coger un kilo, en un solo día puedes hacerte con él, amigos inseparables, incluso más de uno si nos atrevemos. Un rato de buenos manjares y después??? una buena semana martirizándose y pensando todo lo irresponsable, lo inútil que eres y el poco valor que tienes para hacer las cosas.
-Perder peso, no es una carrera de fondo. Al igual que cogerlo resulta tan fácil, tan imperceptible, al perderlo no ocurre lo mismo.
-No pongas metas largas, no servirá de nada. Es cierto que la motivación al iniciar unos hábitos nuevos de alimentación son tan grandes que siempre piensas "lo conseguiré y para verano estaré en mi peso". Si piensas así, es muy poco probable que lo consigas. Consejo: metas cortas, a poder ser de 5 en 5 kg, incluso no ponerse metas es lo mejor, sino ir viendo resultados.
-No abandones tu vida social. El cambiar tu alimentación no significa que un día (y digo uno) no puedas ir a una celebración, una barbacoa o una fiesta con amigos o familiares. Ve, diviértete y al terminar continúa con lo que hacías SIN ABANDONAR.
-Rompe tu amistad con el peso. Pesarse cada semana no implica nada más que disgustos. Si una semana pierdes 1 kg que contenta estarás!! pero si a la siguiente semana y haciendo lo mismo solo ves 200 grs menos en tu báscula...entonces ya nada merece la pena y pensamientos de abandono rozan tu mente. Pésate cada 2 o 3 semanas, incluso una vez al mes y alégrate siempre que veas que esos números han bajado o al menos se mantienen igual, ahí está la verdadera victoria!
-Piensa que habrá algunas cosas que deberás abandonar (de momento), cosas que sabes que no deberás probar, pero ello no significa que sea para siempre.
-Efecto "supermercado". Cuando muchas veces estas en la cola del supermercado, y justo delante o detrás tuyo coincide una chica, de buen tipo y que se ve que se cuida...fíjate en su cesta de la compra! seguramente comprobarás que poco de eso que tanto te gustaba (chocolates, chuches, fritangas y salsas...etc) lleva poco. En su cesta verás verduras, bandejas de carne o pescado, cereales, yogures y zumos. Tal vez algún pequeño capricho, pero poca cosa...con el tiempo, tu también podrás permitirte esos caprichos. Cuando ibas al super antes de comenzar tu "aventura"...llenabas el carrito y pensabas lo rico que debía estar eso que habías comprado? o que es lo que comerías a la noche? si las pizzas o la pasta con esa salsita tan rica???... Pues cuando vayas a comprar, llenes tu carro y pienses que lo que has comprado es lo que necesitas, lo que te hace falta, o lo que comerás más o menos durante unos días, es cuando realmente "estas preparada y haciéndolo de forma correcta".
-No pongas a la gente como barrera, el que alguien no te diga que no se te notan esos 5 kg que has perdído, no te comente que te nota más delgada o simplemente no diga nada, no significa que no sea cierto. Los resultados están ahí, se verán tarde o temprano y eso te llenará de una enorme alegría.
A tí misma...contéstate a estas 3 preguntas:
¿POR QUÉ QUIERO HACERLO? ¿REALMENTE PUEDO CONSEGUIRLO? ¿MERECERA LA PENA?
Fuente: yo misma y mi doctora un día en su consulta hace bastante tiempo...

|